miércoles, 10 de abril de 2013

Aprovechando que ¿Duero? pasa por Valladolid....

Aprovechando que he hecho un booktrailer para mi novela Acordes de seda...

¿Qué que es un booktrailer? Pues ni más ni menos que lo mismo que un trailer para una película, pero para un libro.

Sí, sé perfectamente qué estáis pensando. Los mismito que pensé yo cuando descubrí que el mundo del booktrailer existía. Algo así como...

"Tiene miga, esta gente dedicándose a las letras y ahora va y se promocionan los libros a base de imágenes."

Todo un anacronismo. Pero... es lo normal. ¿Cuál es la razón de que las portadas sean de lo más llamativas  y no baste con el título en blanco sobre un fondo negro? Pues por lo mismo, porque lo que se trata es de llamar la atención, de captar el interés del lector en un golpe de vista.

Y dicho esto y... aprovechando que el Duero, digo Pisuerga, pasa por Valladolid aquí os dejo el Booktrailer de "Acordes de seda".

AVISO A NAVEGANTES: Que se abstengan los que esperen encontrar un vídeo al uso.

viernes, 15 de marzo de 2013

Ya empieza la cuenta atrás





Ya no queda nada para que "Acordes de seda" vea la luz. En menos de una semana la podréis encontrar en las librerías.

Pero ya comienzan a aparecer en la blogosfera algunas referencias a ella.




Marcapáginas para imprimir por generosidad del portal Románticas al Horizonte.

Sorteo del grupo de facebook Club de Lectura: Con un libro entre las manos.

lunes, 4 de marzo de 2013

¿No sabes nada de mí?

Si te apetece saber qué escribo y cómo lo hago, puedes consultar la sección "Dicen de mí" en este mismo blog.

He recopilado las críticas de mis novelas y relatos y algunas entrevistas que me han hecho. De esta manera podrás hacerte una idea y saber con qué puedes encontrarte.

Y por si las opiniones de otros no te interesan, puedes leer este pequeño relato que apareció en la antología "La mirada del amor" y decidir. Se titula "Tan lejos, tan cerca".

De todas maneras, ya sabes, esta es tu casa.



Tan lejos, tan cerca

Ana terminó de zurcir el segundo agujero que había descubierto en el bajo de su único vestido.
—Apenas se nota el remiendo. Tenéis unas manos de ángel.
Feliciana era la más antigua de la casa y su protectora desde que apareció por allí en el otoño de 1305. Nunca se lo agradecería bastante.
La joven sonrió a la mujer y, a punto estaba de contestar, cuando una de las chicas entró corriendo en la cocina.
—¡Un cliente! Daos prisa, os está esperando en la habitación.
Ella dio un respingo. Dos años hacía que estaba en aquel lugar y no acababa de acostumbrarse al inicio de la jornada. Las mañanas eran lo mejor del día; los desayunos con las compañeras, la alegría al escuchar sus bromas y la sensación de seguridad que le ofrecían. Pero según transcurría la tarde, el nerviosismo terminaba por convertir la diversión en una hilaridad cercana al histerismo. A pesar de lo que el resto del mundo pensara, el tiempo transcurrido y la costumbre no lo hacían más sencillo.
La mujer a su lado notó la inquietud de la muchacha.
—Decid a Elisa que lo atienda ella. Ana esperará al siguiente.
—Ha preguntado por ella. Dice que no aceptará a ninguna otra.
La joven se levantó al fin. No le quedaba más remedio. No podía elegir, no, cuando no era más que una de las chicas de la casa más pública de la villa de Olite. Tenía que atender a los hombres que la reclamaran; vivía de ello.
—Iré —afirmó.
Salió por la puerta como si su destino fuera la condenación eterna. En el pasillo, camino de la habitación, el resto de las muchachas salieron a su paso.
—Tenéis suerte —dijo una.
—Con tan buen mozo —añadió otra.
—Y preguntando por vos —afirmó una tercera.
Pero ninguna de sus palabras la reconfortaron.
Continuó con el recorrido hasta llegar al final del corredor. Se demoró unos instantes delante de la puerta entornada, tomó aire y empujó. Él miraba por la ventana con las manos a la espalda.
Supo quién era en cuanto lo vio. Julio Arbaiza, el hijo del carpintero, el mayor pillastre del pueblo, el que robaba las manzanas a los frailes, el que tiraba piedras al tejado del viejo Colás, el que besaba a todas las mozas menos a ella, el que la miraba con inquina y la perseguía con un palo a la menor ocasión. Julio Arbaiza, su amor de toda la vida.
Ya se había dado la vuelta para salir de allí cuando él se giró y la descubrió.
—No os vayáis. He venido a por vos.
Se volvió poco a poco hasta quedar enfrente de él. Julio pegado a la ventana; ella, junto a la puerta y en el centro del cuarto, la cama. Evitó desviar la mirada hacia el lecho para no correr el riesgo de que la vergüenza se le instalara en las mejillas.
—¿Cómo me habéis encontrado? —balbuceó con los ojos fijos en el suelo.
—Vivo en Uxue.
—Tan cerca —murmuró ella.
—La gente se mueve mucho. Y habla.
«Demasiado.»
Ana decidió enfrentar lo que fuera que sucediera. Lo miró a los ojos.
—¿Desde cuándo lo sabéis?
—Desde hace tiempo.
—Y ¿por qué ahora?
El silencio se hizo en la habitación. Lo vio inspirar para coger fuerzas antes de seguir.
—Vuestra madre se está muriendo.
Su vida se hizo añicos golpeada por aquellas palabras.
• • •
Cuando bajó de la carreta, las campanas de la iglesia sonaban a difunto. Lo supo. Su madre había muerto.
Según le había contado Julio por el camino, estaba muy enferma. Se había desplomado en medio de la calle Mayor dos semanas antes, mientras regresaba a la casa desde el lavadero. Las mujeres que estaban con ella contaban que hacía días que tiritaba a todas horas.
Su padre era el único culpable. Por él, ella se había marchado de casa y por él, su madre se había partido el alma para sacar a sus otros tres hijos adelante. «¡Maldito borracho!»
—Os acompaño —le propuso él.
—No.
Lo necesitaba, era cierto, necesitaba su mirada, su cercanía, sin embargo, nada le haría desistir de la decisión que había tomado durante el viaje. Había huido del pueblo por causa de un hombre y, ahora que había regresado, no se escondería detrás otro.
—Entiendo —contestó Julio con rudeza.
Y Ana supo que no, que no lo comprendía. Lo había ofendido, aun así no desistió de su empeño. Acalló el dolor que se le había instalado en estómago al escuchar el tono de su voz y echó a andar. Atravesó la puerta de la ciudad, que le había visto nacer dieciocho años antes, y comenzó a subir la calle. No había llegado a la altura de la plaza y la gente ya empezaba a asomarse a los balcones para verla. Se apretó la toquilla contra sí y cogió aire. Aquello le iba a costar más de lo que imaginaba.
—Señora Ángela, señora Juana, señora Agustina, señora Petra, señora…— Cabeceaba cada vez que pasaba delante de una puerta.
Ellas la miraban un instante y, enseguida, volvían la vista al suelo. A veces el pésame es igual que la vergüenza. Difícil diferenciar el uno de la otra.
No estaba preparada para el remolino de gente que esperaba delante de la casa familiar. Todos los que no hacían guardia en la cancela de sus propios portales se encontraban allí. Se abrió paso a empujones. La puerta estaba abierta y el pasillo de la vivienda rebosaba de gente.
La oscura habitación principal se había convertido en el lugar del velatorio. La pesada cama de madera había sido desmontada y apartada a una de las paredes. El ataúd ocupaba la mitad de la estancia. La banqueta de madera, sobre la que apoyaba la parte inferior, era más baja y la caja se inclinaba peligrosamente.
«¡Bastardo! Ni de muerta se preocupa por su bienestar» fue lo último que pensó antes de que unos brazos la rodearan por la cintura y una cabeza rubia se apoyara en su pecho.
Hacía tanto tiempo que no sentía una calidez como aquella que al principio no supo cómo reaccionar. Sus brazos cayeron laxos a lo largo de su cuerpo. Luego, muy lentamente, fue estrechando el hueco. Los sollozos de su hermano le llegaron después de que ella supiera que no podría separarse de él nunca más. Ni del más pequeño ni de los dos mayores. Buscó sus miradas entre los presentes. Más de la mitad de las personas se habían levantado al darse cuenta de quién era la que acababa de interrumpir el responso de don Martín.
—Hija, estábamos a punto de enterrarla. No os esperábamos. Vuestro padre tampoco ha aparecido —le explicó el cura.
A Ana se le revolvieron las tripas con la sola mención de su progenitor. ¿Dónde paraba? En cualquier tugurio de mala muerte, bebiéndose las últimas monedas que su madre ganó destrozándose las manos mientras frotaba hasta la extenuación los lienzos de las camas de las familias acomodadas del pueblo; mendigando unas gotas de aguardiente; acosando a la hija del tabernero, como había hecho con su propia hija cientos de veces. Por eso se fue, por eso se marchó, por eso había inventado aquella mentira, por eso, porque prefería calentar la cama de cualquier otro individuo, porque no soportaba ver a la mañana siguiente la cara del hombre con el que se acostaba cada noche, porque quería despertarse y no tener que ocultar a su madre la vergüenza de lo sucedido a sus espaldas.
Dos figuras se dispusieron detrás de ella y la hicieron regresar al presente. No fue más que un roce, apenas una sensación, dos sombras nada más, pero le dieron la seguridad que había perdido al pisar aquella tierra y retroceder en sus recuerdos. Sus otros hermanos, los gemelos, uno a cada lado, apoyándola como nunca.
Se oyó un movimiento en el pasillo y se volvió para ver la cabeza de Julio sobresaliendo por encima de las demás. Apretó aún más el cuerpo que tenía entre los brazos y dispuso:
—Proceded. Ya estamos todos.
• • •
El tiempo se había detenido en el cementerio. Los años de bonanza pasados se notaban incluso en la escasez de tumbas cavadas. Paseó la mirada por las cruces más nuevas. Eran los más ancianos del pueblo. Y ahora, su madre.
Un montón de tierra recién extraída se acumulaba al final de la línea, al lado del muro del camposanto. Allí se dirigieron los gemelos, que se habían hecho cargo de la caja junto a otros hombres del pueblo. El más pequeño no se separó de ella durante el oficio, seguía sujetándola con fuerza, como si tuviera miedo de verla desaparecer.
En algún momento, la mente de Ana abandonó la letanía de los Padres Nuestros y regresó al único momento amable del que había disfrutado los últimos dos años; cuando vio a Julio parado delante de la ventana de su habitación y pensó que el milagro por el que rogaba todos los domingos a la Virgen se había cumplido.
El sordo sonido de las paletadas de tierra sobre la madera la devolvió a la realidad. Eso y unas voces que llegaban del exterior del cementerio. Eran los gritos desiguales de un borracho.
Ana se estremeció al pensar que se tendría que enfrentar a él. El cuerpo de su hermano comenzó a temblar. Ella lo estrechó de nuevo para protegerlo. Lo haría. Esta vez sí. Lo encararía, le diría lo que pensaba de él, recogería las pocas cosas que quedaban y se marcharía. Con ellos, con sus hermanos. Juntos abandonarían aquel infierno. Su padre se podía hundir para siempre en el averno.
Hizo un gesto a uno de los gemelos, que se acercó con disimulo. Ana le pasó al hermano pequeño y comenzó a retroceder. Sabía que todos los presentes estaban pendientes de ella y de su reacción, aunque no levantaran la cabeza del suelo. No llegó muy lejos. Alguien se interpuso en su camino.
Allí estaba de nuevo, Julio, con sus ojos color avellana, su sonrisa esbozada y una enorme sensación de serenidad en la mirada.
—Yo me encargo de esto —le murmuró al oído.
—Es algo que yo...
—No lo voy a permitir —aseguró él con firmeza. —No voy a consentir que os lo volváis a encontrar.
Julio conocía la causa de su huída. El peso del secreto que había ocultado hasta entonces la dejó sin respiración. Más aún cuando notó que los presentes habían dejado a un lado la discreción y la miraban sin reserva. Hasta el sacerdote se había detenido.
—Continuad, don Martín —ordenó él mientras le colocaba una mano en la espalda y la empujaba para que regresara a su lugar.
Tan pronto como Julio desapareció, los gritos se acallaron. Aunque todavía se oyeron unos susurros cortados antes de que el cura retomara la oración
Y veinte minutos más tarde, todo había terminado. Se sucedieron de nuevo las cabezas gachas, los besos apresurados y las sonrisas tímidas. Uno a uno, los vecinos fueron desapareciendo del camposanto. Y cuando solo quedaron ellos, Ana se acercó a él con mirada interrogadora.
—No os molestará en unos días —afirmó Julio—. Os dará tiempo a recoger.
Ana no tuvo dudas de que la bolsa de monedas que colgaba de su cintura pesaría bastante menos que antes.
• • •
Había comenzado la inspección de la casa nada más levantarse. Poco era lo que podían empaquetar puesto que poco era lo que había; apenas cuatro ropas, cuatro mantos y cuatro cebollas. Los candelabros de la habitación de su madre y las arcas habían desaparecido. Ni se molestó en preguntar por ellos. Sabía dónde estaban las cosas que faltaban; transformadas en alcohol.
Nada había que guardar y, a pesar de todo, había pasado varias horas simulando estar muy atareada, sin dejar de pensar en qué iba a hacer con sus hermanos. Lo tenía muy claro, no los dejaría allí. Sin embargo, ¿dónde los iba a alojar?
Cientos de ideas le habían pasado por la cabeza, desde empezar en un sitio nuevo a confesárselo todo. Pero decidiera lo que decidiese el problema siempre era el mismo, ¿cómo? ¿cómo lo haría? ¿de dónde? ¿de dónde sacaría suficientes sanchetes para mantenerlos? Angustiada por no llegar a ninguna conclusión, los había mandado a la iglesia para poder quedarse a solas. Y allí siguió, en la cocina, sentada en el banco ante el hogar apagado, hasta que unos golpes en la puerta la sacaron de sus pensamientos.
Bajó las escaleras más despacio de lo necesario, abrió la puerta y se encontró con la hermana del galeno, la mayor cotilla del pueblo. ¿Qué hacía allí si ya le había dado el pésame el día anterior?
Un movimiento detrás de la mujer la distrajo de la visita. Julio.
—Me ha alegrado volver a veros —comenzó la mujer—. Cuando os fuisteis, vuestra madre dijo que os habías casado con un hombre de bien. ¿No ha venido con vos?
Ana se rebulló inquieta y elevó la vista por encima de su cabeza. Él había escuchado el comentario y mantenía los ojos clavados en su rostro.  Tarde o temprano, tenía que suceder. Alguien se lo recordaría. Su progenitora no había hecho más que repetir las palabras que ella misma le había dicho antes de irse.
Mentiras, puras mentiras. Hacía más de dos años que su vida se sostenía sobre una montaña de leños a punto de prenderse. Vaciló, igual había llegado la hora, la oportunidad de explicarlo todo, el momento de contar dónde había pasado aquellos dos años de ausencia, en el burdel más famoso de la villa de Olite, ese que se encontraba junto a la muralla, al lado mismo del Portal de Tudela.
Él sabía la verdad. ¿Cómo iba a negarla ahora que lo tenía delante?
—Yo, en realidad… —empezó la confesión.
No pudo seguir. Julio rodeó a la «galena» y se puso a su lado. Le cogió la mano y entrelazó sus dedos con los suyos. El calor de su contacto hizo que el suelo dejara de moverse debajo de los pies de Ana.
—En efecto —contestó él con la mirada clavada en sus ojos—, aquí estoy y aquí me encontraréis, junto a ella, el resto de mis días.

miércoles, 13 de febrero de 2013

Be my Valentine?

No, no se trata de una proposición, sino del título de una antología de relatos en la que aparecerá mi nuevo trabajo.

Con motivo del 14 de febrero, Ediciones B publicará en su sello B de Books (digital) con doce historias que varias autoras hemos compuesto especialmente para este libro. Lo tenéis disponible ya aquí.


Os pongo los nombres de las autores y los títulos.

Dana Jordan (Ana R. Vivo): "Directo al corazón"
Ruth M. Lerga: "Amor enmascarado"
Miranda Kellaway: "Amarte duele"
Ana Iturgaiz: "Eres mi destino"
Marisa Grey: "Una dosis extra de amor"
Ava Campbell: "Los viejos ritos"
Nieves Hidalgo: "El almendro de las flores rosadas"
Ariadna McCallen: "Cuando sale el sol"
Pilar Cabero: "El amor en tiempos del Facebook"
Anna Casanovas: "Baila conmigo"
Rowyn Oliver: "Esperando una oportunidad"
Aileen Diolch: "Nada más puede pasar"


Como curiosidad, os diré que la protagonista de mi relato es un personaje que aparecerá también en mi próxima novela, Acordes de seda. Es un personaje al que le cogí mucho cariño cuando escribí la novela y quería para ella un final mejor del que le había tocado en suerte.

El libro estará disponible a partir del 14 de febrero en todas las plataformas de venta por internet (Amazon, Casa del Libro, El Corte Inglés, etc.) y su precio será 5.49 €

Aquí tenéis un vídeo que Miranda Kellaway, una de mis compañeras, ha hecho sobre él.

¡Espero que os guste!

lunes, 17 de diciembre de 2012

O poco o mucho

Se me acumulan las noticias. Mil años sin tener nada especial que decir y hoy...

Primera:


Solo por hoy, podéis encontrar el ebook de Bajo las estrellas por menos de 1€. Lo tenéis disponible en todas las plataformas de libros electrónicos. Aprovechad que ya solo quedan cuatro horas de nada.

Amazon
La casa del libro
Fnac



Segunda:

Gracias a la iniciativa de Marie April, administradora del blog Kiss a book, el día 21 de diciembre estará disponible gratuitamente "Susurros de invierno", un libro de relatos ambientados en estas fechas navideñas.

Os dejo la lista de los autores, entre los que me incluyo, y la preciosa portada.

SrtaWhile, Víktor Valles, Elleh Étoile, Iván Hernández, Alexa Bauder, Andrea Tomé, Rita Morrigan, Ana Iturgaiz, Andvari, Miranda Kellaway, Guillermo Fernández, Eomoi, icarina_juan, Alba Morales, Isabel Keats, Amber Lake, Ishtar, Natalia Girón Ferrer, Sandra C. Gallegos, Miryam Artigas, C. Pérez de Tudela, Alan D.D., Aglaia Callia, andii*, Inés C, Jose Antonio Garcia, Aurora Lejana, Clarisse Adams, Alba Sánchez Guerrero, Gema Samaro, Cristina CG,LuZerna Trotaversos, Pam Cullen, Narayani, Elle Levy.





Tercera:

Debido, gracias, por... no sé muy bien a qué (bueno sí, jejejeje), Bajo las estrellas se ha colocado en el ranking nº 1 de Ficción contemporánea y Romántica. ¡Espero que dure!





martes, 11 de diciembre de 2012

Y de nuevo... ¡Navidad!


Domingo 23 de diciembre de 2012. Radio Nacional de España, en el informativo de las 21:00 (las 20:00 en Canarias)

“Una tormenta ha caído sobre Madrid. Todas las luces navideñas de la capital se han fundido. El consistorio se ha reunido para evaluar la situación, pero se teme que la decisión será no reponerlas puesto que la partida presupuestaria correspondiente está agotada.”

Alberto desconectó la radio, apagó las luces de casa y se acercó la ventana. En efecto, la Gran Vía madrileña estaba ya solo iluminada por las luces de las farolas. Las cortinas de bombillas, que simulaban el perfil de los edificios de Nueva York, colgaban inertes de sus cables. «Un absurdo trofeo a la vanidad de la ciudad», se dijo, «o a la de sus gobernantes.»

Se alegró. Menos bombillas significaban menos gasto. Y menos personas comprando. Odiaba las navidades, pero sobre todo odiaba ver cómo la gente se volvía loca y se dejaba el dinero que no tenía en tonterías, esas personas que pensaban que la solución a sus silencios era un billete de cincuenta euros, esas que no veían lo que tenían delante de los ojos.

Él sabía que amar era otra cosa distinta a los obsequios, que nada sustituye a un beso ni a la caricia del ser querido. «Aunque lo aprendí demasiado tarde», se lamentó.

Echó un vistazo a la mesa, los siete platos estaban dispuestos y preparados desde hacía horas. Ya solo esperaban la llegada de los comensales. La cabecera seguía vacía. Habían pasado tres años y aún era incapaz de ocupar el sitio en el que ella siempre se sentaba, aún dejaba libre su lado de la cama y seguía sin usar su lavabo. Los amigos le decían que ya era hora de que saliera por ahí, de que volviera a la vida, pero es que ellos no lo entendían.

El timbre sonó de repente. Ya estaban allí. Se acercó la puerta y pulsó el botón que abría el portero automático. Y justo en aquel momento, la sintió. A su lado, como siempre estuvo, como seguía estando, su hada particular, sujetándole la mano, dándole la vida.

martes, 20 de noviembre de 2012

Bajo las estrellas en el mundo real


Han pasado más de nueve meses desde que mi novela “Bajo las estrellas” apareció en
las librerías. Nueve meses en los que he pasado por un sinfín de estados difíciles de
explicar.

Del nerviosismo a la apatía hay toda una gama de matices que he recorrido (como
imagino que lo han hecho millones de escritores a lo largo de los años): la emoción de
lo que será, la satisfacción por la historia creada, el temor ante las críticas, el terror de
que pase desapercibida, la decepción ante la indiferencia, la rabia por los errores, el
orgullo por el trabajo realizado,…

Poco a poco he solventado todos ellos hasta llegar al estado actual. Algunas, muchas
veces, la historia me resulta a veces ajena a mí, en realidad, no tanto la historia como las
palabras puestas en ella.

Últimamente me he sorprendido pensando en volver a leerla para recordar los diálogos,
las descripciones, los personajes. Acercarme a ella como un simple lector, si algo así se
puede hacer en realidad.

Bueno, a lo que iba…

El otro día, por casualidad -no me preguntéis cómo llegué hasta allí porque no tengo ni
idea-, aterricé en una página de reservas de hoteles. Uno de los apartados de la página
era algo así como viajes literarios y entré en ella.

Había un pequeño artículo sobre Tierra Estella (la zona de Navarra donde se desarrolla
mi historia) y en él aparecían tres referencias literarias. Una a "El manuscrito de Carlomagno" de Arantzazu Amezaga, otra a "El albergue de Moab" de Mireia Navas y la otra a
"Bajo las estrellas".



Hasta entonces yo creía estar preparada para ver mi novela en algunas partes, pero
siempre pensaba que serían referencias y críticas en páginas de literatura en general y de
romántica en particular. Pero no lo estaba para esto.

Saber que mi historia se ha filtrado en el mundo real me llena de orgullo como NUNCA hubiera imaginado.

martes, 24 de julio de 2012

22 consejos a tener en cuenta para crear una buena historia



Seguro que lo habéis visto por la red (yo la he localizado en Cinemanía), una lista publicada en twitter por una guionista de Pixar en la explica los 22 elementos fundamentales de un buen guión.

Merece la pena echarles un vistazo y replantearse cada uno de los puntos porque se pueden aplicar también a cualquier historia que uno esté mascando.




Me gustan especialmente:



  • Por su optimismo:



"A los personajes se les admira más por lo que intentan que por lo que consiguen." 

Al fin y al cabo un héroe es un  héroe, ¿o no?



  • Por su practicidad:



"Cuando estés atascado, haz una lista de cosas que NO van a ocurrir a continuación. En muchos casos, así encontrarás las ideas que te sacarán del apuro."


El caso es no pararse

  • Para cuando el desánimo aparece:



"No hay trabajo malgastado. Si la cosa no funciona, relájate y pásate a otro proyecto. Lo que has hecho te será útil más adelante."


No hay historia mala.

  • Otra para ahorrarse el terapeuta:



"Conócete a ti mismo: distingue la diferencia entre hacerlo lo mejor que sabes y lucirte."


¡Viva el realismo!

  • Y la más difícil:



"¿Cuál es la esencia de tu relato? ¿Y el modo más sencillo de narrarlo?" 
Yo nunca llego a ninguna conclusión con esto.

lunes, 2 de julio de 2012

Tinta por Lorca

El blog Tinta por Lorca acaba de hacer públicos los relatos seleccionados para participar en una antología que se editará a favor de los damnificados del terremoto de Lorca y he tenido la tremenda suerte de ser elegida para este proyecto junto a otras diecinueve historias.

Podéis ver las bases del certamen y divertiros con un corto animado digno de las mejores profesionales.


Ya os informaré en su momento de la fecha de lanzamiento para que todos podáis acceder al libro. Por ahora os dejo la imagen de la portada.

¡Es por una buena causa!


martes, 5 de junio de 2012

Programa La Biblioteca Encantada de Radio 21

El viernes pasado participé en el programa La Biblioteca Encantada de Radio 21 y os aseguro que fue una experiencia inolvidable. Junto a Lucía de Vicente, a María Jesús Juan Meseguer y a Javier Fernández Jiménez, que era el locutor, pasé una hora y media increíble.

Estuvimos de tertulia, hablamos de "Ese amor que nos lleva", de nosotras y nuestros trabajos, leímos algunos relatos que teníamos escritos, escuchamos música, y mucho más.

El programa dura 1 h. 30 min. y lo podéis escuchar completo pinchando cualquiera de estos enlaces.

Radio 21



martes, 29 de mayo de 2012

Fotos de la Firma en la Feria del Libro de Madrid

Os dejo unas fotos de la firma el viernes pasado en la Feria del Libros de Madrid.

A pesar de lo que pueda parecer, ¡prometo que firmamos!, solo que el fotógrafo desapareció antes de tiempo.


Con Blanca del Cerro, Lucía de Vicente y Claudia Velasco




viernes, 25 de mayo de 2012

Firma en la Feria del Libro de Madrid 2012



Esta tarde estaré en el Feria de Madrid firmando ejemplares de "Ese amor que nos lleva", Editorial Rubeo 2012.

Será a partir de las 18:30 en la caseta 45 de la distribuidora Maidhisa.

Estaré junto a mis compañeras de relato Blanca del Cerro y Lucía de Vicente y Claudia Velasco con la que hemos tenido la suerte de coincidir.

¡Me encantará veros!

miércoles, 23 de mayo de 2012

Dos MEMEs más

Con los MEMEs de Iria G. Parente de Pétalos de papel y de María Jesús Juan Meseguer de Comiendo ausencias con mayonesa, me destapo de nuevo.


Las preguntas de Iria:



1. Pregunta típica: ¿hace cuánto y por qué te decidiste a “juntar letras”?

Hace unos cinco años. No fue una decisión pensada. Primero llegó un blog y poco a poco me entró el gusanillo de pasar a algo más, pero como yo soy muy cautelosa, antes me apunté a un curso de escritura y a partir de ahí…. me lancé a la piscina.

2. ¿Género preferido para leer?

Me da por temporadas. A veces solo leo policiaca, otras romántica, otras histórica, otras teatro,… (aunque confieso que desde que escribo, leo mucho menos).

3. ¿Género preferido para escribir?

Por ahora, romántica adulta. Es el género en el que me encuentro más cómoda y en el que creo que debo seguir.

4. ¿Música mientras escribes, sí o no?

Lo confieso, no escucho música nunca. (Lo siento, es una tara que tengo).

5. ¿Prefieres escribir libros autoconclusivos o sagas? ¿Y para leer?

Pues en teoría, autoconclusivos, aunque de las cuatro novelas que tengo escritas, dos están relacionados entre sí. Y como ahora la gente me pide una segunda parte de “Bajo las estrellas”, me lo estoy pensando.

Para leer, si empiezo una saga, suelo leer los primero libros, pero llega un momento que las dejo. Prefiero eso que aburrirme de los personajes.  

6. ¿Crees que la escritura es cosa de técnica, de inspiración o una mezcla de las dos?

En mi caso, es más trabajo que inspiración. 

La inspiración me llega cuando me siento a escribir, si no me pongo a ello, puedo pasarme el día entero sin pensar en lo siguiente que les va a suceder a mis protagonistas.

7. El sentido completo de la obra, para ti, ¿dónde se encuentra? ¿Lo pone el receptor, lo pone el autor, lo pone el texto, o es un compendio de todo?

Yo creo que cada uno tiene su propio sentido, y que todos ellos son completos, solo que diferentes. El mismo texto para mí puede tener una lectura y para ti, otra diferente, pero no por eso están cojas. 

Si algo he aprendido en los últimos meses es a desprenderme de “mis” historias cuando las lee otra persona. Ya que a partir de ese momento, son suyas.

8. Cuando te encuentras una crítica negativa de tu novela, ¿cómo reaccionas? ¿La valoras o la desestimas?

La leo, la releo, la vuelvo a leer, me reconcome el estómago, la leo de nuevo y al final pienso que tal vez tiene razón y que no lo he hecho tan bien como yo creía.

9. Tres libros preferidos.

Crónica de una muerte anunciada de Gabriel García Márquez por la maestría de la palabra.
Cartas cruzadas de Darío Jaramillo por el conocimiento del ser humano.
Orgullo y prejuicio de Jane Austen por historia, el sarcasmo y la crítica social (y por Darcy, claro).

10. Y le copio la última pregunta a Victoria Rodríguez, porque me ha gustado mucho: La pastilla azul hace que seas un Bets-Seller mundial. La pastilla roja hace que te estudien en la escuela cuando pasen los años. Tú eliges…

¿No puede ser verde?

Pues entonces, elijo la azul. Como dice el refrán “más vale pájaro en mano…”


Las preguntas de María Jesús (con la que tendré el placer de compartir plató de radio en breve):

  • Un consejo para aquel que le esté empezando a picar el gusanillo literario.

Que se lo piense antes, porque va a pasar muuuucho sueño a partir de que se decida.
  • Era una locura pero…¡la hiciste!

Marcharme a Madrid a trabajar sin conocer a nadie, con las manos en el bolsillo y un contrato de un mes.
  • Quiero ir al cine, ¿qué me recomiendas ver?

¡Buf! Ni idea. Hace doce años cambié las sesiones de cine de los domingos por la tarde por una niña y, desde entonces, no me sacas de Disney Channel.
  • Un destino de vacaciones al que no te cansarías de ir.

Cualquier ciudad alrededor del Mediterráneo en verano. No me imagino nada mejor que un buen capuchino en Roma o un café frapé al pie del Ágora romano de Atenas. ¿Y qué decir de sentarse a mirar a la gente pasar en cualquier terraza de Estambul?
  • Una superstición.

No creo en esas cosas. Nada me da suerte y nada me la quita.
  • Un color.

El verde de la hierba y de los árboles, el de los prados en primavera.
  • Si no fueras escritora serías…

Bibliotecaria. No me imagino nada mejor que meter vuestros nombres en el catálogo de la biblioteca, hacerles los resúmenes y mirar como los lectores se los llevan a casa.
  • No sales de casa sin…

El DNI. Todo lo demás es accesorio. No me preguntes por qué, ni yo lo sé.
  • ¿Agenda o cabeza?

Cabeza, aunque después olvide de la mitad de las cosas. Pero si lo apunto en una agenda, me olvido de mirarla y acarreo un trasto más.
  • ¿Qué pregunta te encantaría que te hicieran en un MEME?

¿Cuándo quedamos para charlar?


miércoles, 16 de mayo de 2012

Más MEME y mi reto

Ahora es Isabel Keats la que me reta. Ahí van mis respuesta y, después, mi reto.

1- ¿Cuánto tiempo dedicas a escribir?

Unas dos horas al día. Hora y media por la noche y el resto, lo araño en los viajes en metro y las esperas de las extraescolares de mis hijas.

2- ¿Como es tu protagonista masculino preferido? (No es necesario que sea uno de los que tú has creado).

(Ummmmm) ¿Alto, guapo y encantador? (ja, ja, ja) No, en serio, yo soy más de los duros por fuera, pero tiernos por dentro.

3- ¿Te entra a menudo la desesperación? ¿Te dan ganas de tirar la toalla?

Hasta hace poco muchas veces, en realidad cada vez que llegaba una negativa de una editorial.

4- ¿Cuántas novelas has empezado y no has conseguido terminar?

Ninguna, he comenzado cuatro novelas y le he puesto fin a las cuatro.

5- ¿Cuál es tu novela favorita de todos los tiempos?

¿Hay alguien que no lo sepa? Orgullo y prejuicio de Jane Austen. De hecho, me declaro un poco "friki", podéis ver una muestra en este mismo blog.

6- ¿Te apoya tu familia a la hora de escribir? ¿O lo ven como un hobby sin importancia?

Tengo la gran suerte de que les parece estupendo: mis hijas se lo cuentan a sus profesores y mis sobrinas me hacen publicidad entre las amigas. Además, mi "alter ego" es uno de mis críticos y ejerce también de corrector.

7- ¿A quién te gustaría parecerte?

A nadie, siempre me ha gustado ser quién soy. Lo que sí me gustaría es hacer muchas de las cosas que hacen otros: desde escalar montañas o tirarse en parapente, hasta ayudar en una ONG.

8- ¿Escribirías una novela basándote solo en aspectos comerciales?

Sí, por supuesto, de hecho creo que es lo que intento hacer, el problema es que es difícil de conseguir.

9- ¿Qué línea roja no cruzarías nunca a la hora de escribir un libro?

Que mis personajes hagan apología de lo que a mí me parece abominable y que no tengan moral.

10- ¿Quién preferirías ser: un Kennedy Toole, que murió sin ver publicada su novela, pese a que su libro «La conjura de los necios» ganó más tarde el Pulitzer o un fenómeno de ventas, aunque de menor calidad literaria?

Lo siento por Kennedy Toole o por Stieg Larsson, pero yo soy de las que quiero ver mi nombre en los escaparates de las librerías.
 
Ahora, mis preguntas a Ana Fernández Martínez, Claudia Velasco, Elena Moraira, Ruth M. Lerga y Victoria Rodríguez (que aunque much@s de vosotros la conocéis en su faceta de escritora de novelas juveniles, también escribe romántica).
 
  • ¿Con qué formato te sientes más cómoda: novela larga, novela corta o relato?
  •  ¿Cuánto tiempo tardas en escribir una novela? ¿Y en corregirla?
  • ¿Cuánto tiempo guardaste tus escritos en el cajón hasta que te animaste a sacarlos de allí y hacerlos públicos?
  • ¿Cómo ves el panorama de la novela romántica en lengua española?
  • ¿Qué es lo que no puede faltar en una novela romántica?
  • Género preferido para leer: sentimental, contemporánea, paranormal, histórica, fantasía o suspense, chick-lit o ...
  • Y tú, ¿qué género escribes?
  • ¿Qué periodo histórico (pasado o futuro) te encantaría ver retratado en una novela romántica?
  • ¿La etiqueta de novela romántica favorece o perjudica al género?
  • Cuándo estás en pleno proceso de escritura, ¿qué lees?

martes, 15 de mayo de 2012

MEME de primavera y muchas curiosidades


Estos últimos días Gema Samaro, Helena Nieto y Lucía de Vicente me han obsequiado con un MEME de primavera. ¿De qué se trata? De contestar a diez preguntas. Se supone que después hay que invitar a otras cuatro personas y plantearles diez nuevas preguntas, pero...

¡Mil gracias, Gema, Helena y Lucía por acordaros de mí!

Ahí van mis veinte respuestas.

Las del MEME de Lucía de Vicente y Helena Nieto.

1. Si te dieran un billete sin fecha para viajar en el tiempo, ¿a qué época te trasladarías?

A todas, pero si hay que elegir, a algún lugar del imperio romano o a la India colonial.

2. ¿Por qué decidiste escribir romántica?

Porque era lo que me apetecía y la historia que me salió.

3. ¿Has pensado en alguna ocasión salirte del género romántico?

Acabo de llegar y ¿ya me estás echando? (ja, ja, ja) No por ahora, pero supongo que si
algún día me llama escribir otra cosa, lo haré.

4. ¿Por cuál de tus protagonistas masculinos abandonarías a tu marido o pareja?

No me tientes.... Por Gabriel de "Bajo las estrellas" (aunque desaparecer con Niek, el
protagonista de la novela que acabo de terminar tampoco estaría mal).

5. ¿Con qué autora te gustaría firmar una novela a medias?

Con Diana Gabaldón.

6. ¿De cuál de tus novelas, te gustaría cambiarte por la protagonista?

Por Luz de "Es por ti". Me encanta la seguridad y el desparpajo con los que se mueve por la vida.

7. ¿Qué escena de todas las que has escrito te ha costado más trabajo?

Una que al final deseché. ¡Vaya desperdicio de trabajo!

8. ¿Qué sería de ti y tu trabajo sin ordenador?

El caos total. No tengo duda de que la gente me conocería por ser la escritora más lenta del mundo si tuviera que escribirlo a mano y pasarlo todo a limpio después.

9. ¿Tus personajes “te hablan” o sólo “te molestan”?

Mis personajes no quieren saber nada de mí porque soy la que los obligo a hacer cosas que
probablemente no les apetece. Así que soy yo la que les fastidio a ellos.

10. ¿Recuerdas cuál fue la novela que te impulsó a decir «yo también quiero, y puedo,
escribir algo así»?

Todas aquellas que conseguían emocionarme.

El MEME de Gema Samaro.

1. Para escribir ¿prefieres la noche o el día?

Día, día, día, día. Por la noche me entra el sueño, aunque, como el tiempo se me echa encima casi siempre, me toca tomarme un buen café y escribir de noche.

2. ¿Tu bolígrafo favorito?

Tiene muchas teclas y es de marca SONY. Si no tengo el ordenador a mano, cualquier cosa que lleve en el bolso (ni siquiera tiene que ser un bolígrafo).

3. ¿Qué libro te habría gustado escribir?

Juntos nada más, de Anna Gavalda (escribirlo y tener su éxito).

4. ¿Cuál es el último libro que no has podido terminar?

Tenia tan poco interés que ni me acuerdo.

5. ¿Qué libro regalarías para pedir perdón?

Uno que le interesara al agraviado, pero le pondría una buena dedicatoria.

6. ¿Cómo definirías el género romántico en tres o cuatro palabras?

Amor, amor, amor, amor.

7. ¿Cómo se llama el protagonista de tu próxima novela?

Nicolás, Niek para los amigos.

8. A la hora de elegir los nombres de tus protas... ¿utilizas nombres de personas de tu
entorno o escoges nombres al azar?

Para los protagonistas principales y secundarios los busco entre los normales de la época en la que está ambientada, y para el resto pongo los de la familia, por ahí andan los de mi padre, tías, tíos, etc.

9. ¿Crees en el amor a primera vista?

Ya me gustaría.

10. ¿Y en el amor para siempre?

Sí, aunque también creo que muchas veces se acaba.

domingo, 6 de mayo de 2012

Jane Austen, novela romántica y mucho más


Este es el cartel  de la noticia que os traigo hoy. 


Lo organiza la escritora Lucinda Gray junto con el Ayuntamiento de Tarifa y se celebra el 8, 9, 10 y 11 de mayo y, entre otras cosas, el viernes contará con la presencia de las escritoras Nieves HidalgoSonia Moreno, Lola Rey y Verónica Valenzuela.

En este enlace podéis ver el programa completo y en este otro, las actualizaciones diarias de las novedades 

Que Jane Austen en una de mis escritoras favoritas no es un secreto y que tengo debilidad por “Orgullo y prejuicio”, tampoco, así que la noticia de la organización de este evento, destapó la caja de Pandora que tenía desde hacía mucho tiempo cerrada.

Una reflexion antes de seguir: Me resulta curioso, muy curioso, que la figura de la escritora Jane Austen sea considerada en el mundo de la novela romantica como la precursora del género, sin embargo,  entre los estudiosos de su figura sea vista como un clásico de la literatura del siglo XIX, con un concepto muy alejado del género romantico.

Lo dicho, me declaro un poco “friki” de este tema y demostrarlo os pongo algunas de las cosas que he ido recopilando (¿coleccionando?) a lo largo de los años.

Comics:  

Hasta uno en manga y en japonés (que no entiendo, claro).



Series:





Películas:







Y por supuesto libros:






versiones en bolsillo y algo más grandes:



en castellano y en otros idiomas



más modernos y más antiguos:



Hay muchas webs y blogs que tratan sobre Jane Austen, sobre su obra y, en muchas ocasiones, sobre las versiones de sus novelas para la pequeña y la gran pantalla, y que también os podrán ilustrar sobre la moda, costumbres y literatura de la época.

La relación de enlaces que hago aquí es solo una selección absolutamente personal de los sites, foros y blogs que yo sigo, pero hay muchos más, miles si se les suman las páginas en inglés.


  • El sitio de Jane:
  • Contiene información sobre la autora, sus obras, libros que hablan de Jane Austen, adaptaciones cinematográficas, música de la época y de las adaptaciones, adaptaciones hechas en España (un artículo interesantísimo), iniciativas como Austen Twitter Project y muchísimas cosas más que os animo a descubrir.

    Además este sitio está muy relacionado con el foro El Salón de Té de Jane

  • Jane Austen Castellano:
  • Aquí encontraréis una excelente información sobre la biografía y obras de la autora y sobre la filmografía de sus novelas. 


    Pero lo que más me gusta de este sitio es el foro que tiene asociado, no solo por que algunos de los mensajes de las administradoras (Cos y Cyn, mil gracias por vuestra sabiduría) son un auténtico tratado sobre las costumbres, formas de vida, órden social, cargos públicos, etc. de la Inglaterra de principios del siglo XIX, sino porque todos y cada uno de los post son de gran interés.



    Otro de los temas que se tratan a menudo es la literatura de la época. Gracias a él he descubierto a otras fantásticas escritoras, desconocidas hasta entonces para mí, como Elisabeth Gaskell (no os la podéis perder) y George Eliot, y retomado la lectura de las hermanas Brönte. ¡Gracias!

    Además si queréis ver las ilustraciones que han acompañado a la obra de Jane Austen durante todos estos años, este es vuestro sitio.
  • Hablando de Jane
  • En este blog, Mila traduce, cuenta y reúne toda la información y noticias en torno a Jane Austen y su mundo. Imprescindible si os interesa el tema.
    Le agradezco sobre todo las traducciones de la correspondencia que Jane mantuvo durante toda su vida con su hermana Cassandra. 



Y por ultimo un enlace más que divertido. 


Elizabeth Bennet que ha vuelto a la vida con más desparpajo que entonces. 
Si pulsáis el botón cc que aparece debajo del video, podéis leer los subtítulos.